Bosques Escuela: compartiendo propuestas para una nueva educación

Bosques Escuela: compartiendo propuestas para una nueva educación

 

En la educación vivencial, el aprendizaje-enseñanza parten de la emoción y la pasión en la acción. Las metodologías vivenciales, como la metodología bosque escuela nos hacen receptivos y despiertan nuestra atención a partir de la interacción autónoma con el medio natural. La educación vivencial nos permite llevar la escuela de la vida a la vida en la escuela”.

Oliver Torres – Coordinador REDBESCHOCÓ

 

En celebración por el día mundial de la educación ambiental, CONDESAN y la Red de Bosques Escuela del Chocó Andino, en el marco del Programa Bosques Andinos, organizaron el “Foro de Educación Vivencial: repensando la educación con los Bosques Escuela del Chocó Andino”. El evento tuvo la finalidad de reflexionar sobre la educación, sobre todo en el contexto actual de la pandemia global, además de intercambiar sobre la “metodología bosque escuela” con otras experiencias a nivel nacional y regional para su réplica y escalamiento. El trabajo conjunto de diseño e implementación de esta metodología, al que se ha adherido el Ministerio de Educación, arrancó en 2017. Su énfasis es dotar de herramientas pedagógicas que creen un vínculo identitario entre los niños, niñas y jóvenes del sistema de educación pública, con los ecosistemas del Chocó Andino.

Desde el momento de su difusión, el Foro tuvo una gran acogida que se reflejó tanto en las inscripciones como, finalmente, dentro del foro y en las personas que lo siguieron en las redes sociales. Participaron docentes, directores distritales de educación, educadores, representantes de instituciones de la sociedad civil, madres y padres de familia, entre otros actores vinculados al quehacer educativo público y privado, de las distintas regiones del Ecuador y de una diversidad de países tanto de la región andina como fuera de ella.

Las presentaciones de los bosques escuela Intillacta, El Porvenir, Río Saloya, Pambiliño, y Un Poco del Choco recalcaron la importancia del desarrollo de programas educativos con énfasis en el conocimiento de la biodiversidad local, el desarrollo personal integral a partir del respeto a los procesos de aprendizaje y exploración de estudiantes y acompañantes. Ejemplos de esto son la biogeografía a partir de la comprensión del territorio y sus columnas vertebrales que son los cursos de agua, el potencial de investigación y el desarrollo del turismo ecológico a apartir del conocimiento de la avi-fauna, el compromiso de cuidado y protección del territorio a partir de motivadores campamentos para niños, como el uso de cámaras trampa para conocer la biodiversidad local, entre otros. Uno de los principios que caracteriza este tipo de aprendizaje es que uno ama lo que conoce y cuida lo que ama, y la mejor forma de conocer el bosque y su biodiversidad es interactuar con ellos.

En los espacios de discusión se trataron las posibilidades de escalamiento de la “metodología bosque escuela” a nivel de bachillerato y la complementariedad con modelos de educación integral con enfoque en la educación en valores. La proyección de escalamiento de la metodología bosque escuela, hasta ahora aplicada con mayor énfasis y periodicidad a nivel de educación básica, fue planteada como una oportunidad a la hora de pensar en el bachillerato como una experiencia vivencial, y no como un curso de formación de bachilleres. Estos jóvenes crecerán conectados con su medio natural y social; provistos de las herramientas necesarias para aprovechar de manera sostenible los beneficios de la biodiversidad local, y vivirán una experiencia educativa significativa y localmente relevante. Igualmente, la metodología bosque escuela permite que tengan espacio para explorar sus pasiones, motivándolos a perseguir aquello que les inspira.

El foro también contó con la participación de experiencias internacionales como el Bosque Escuela Olimpia de Puerto Rico, cuya principal fortaleza es el fomento de identidad y defensa de los territorios, y su enfoque anticolonial; y por otro lado la experiencia de educación ambiental del Parque Arví en Medellín, la cual aportó elementos importantes al pensar en espacios educativos en las ciudades. Se presentó además la plataforma virtual ‘Animales fantásticos del Chocó Andino’, una propuesta diseñada en base a los principios y contenidos de los bosques escuela del Chocó Andino, como una estrategia para adaptarse a la situación de virtualidad a la que nos obligó la pandemia. Esta plataforma estará dirigida a niños entre 9 y 12 años, e incluirá un módulo para adultos que quieren incursionar en la aventura de iniciar un bosque escuela.

La pandemia ha provocado la crisis en los sistemas educativos a nivel mundial. Como sociedad civil, existe una oportunidad para generar propuestas que transformen los antiguos modelos anácronicos de enseñanza-aprendizaje, vinculando la agenda educativa con metodologías vivenciales como bosque escuela. Queda mucho por reflexionar, proponer e implementar para seguir replicando las experiencias de “educación vivencial”, y el rol de las herramientas de planificación pública, como los planes de educación territoriales, para que, sin perder su potencial por ser iniciativas locales y diversas, actúen de manera cohesiva y crítica vis à vis de las estructuras públicas para la gestión educativa.