Arranca la fase piloto de la Estrategia de Monitoreo Integrado de los Ecosistemas de Alta Montaña en Colombia

Arranca la fase piloto de la Estrategia de Monitoreo Integrado de los Ecosistemas de Alta Montaña en Colombia

El pasado 5 de noviembre se llevó a cabo la primera reunión del equipo de trabajo que estará implementando durante los próximos 10 meses un primer piloto de la Estrategia para el Monitoreo Integrado de los Ecosistemas de Alta Montaña en Colombia (EMA), desarrollada por el IDEAM y el Instituto Alexander von Humboldt en colaboración con CONDESAN (en el marco del Programa de Bosques Andinos [1] y Adaptación en las Alturas[2], financiados por COSUDE).

El equipo de trabajo estará liderado por los profesores Miguel Angel Dossman y Juliana Muñoz de la Universidad Técnológica de Pereira para el componente biofísico y por la antropóloga Natalia Giraldo para el componente socio-económico y de participación. Se trata de un equipo con amplia experiencia en las dinámicas socio-ecológicas en la región. Durante esta primera reunión de trabajo se discutió el proceso de desarrollo de la EMA hasta la fecha y los retos para los procesos del monitoreo integral en el marco normativo vigente. A su vez, se discutieron las especificidades del contexto territorial de la cuenca y el estado del arte del monitoreo socio-ecológico en la región, y los alcances esperados para el desarrollo de este proceso piloto.

El piloto se desarrollará en la Cuenca del Río Claro, ubicada en el municipio de Villamaría (Caldas), y consistirá en la generación de un análisis síntesis del estado y tendencia de los socio-ecosistemas de la zona, los cuales incluyen el glaciar (Nevado Santa Isabel), el páramo (complejo Los Nevados) y el bosque altandino. Igualmente, contempla la construcción de una propuesta de protocolo integral para el monitoreo de los socio-ecosistemas de alta montaña a escala de paisaje o microcuenca. Camilo Rodríguez del Instituto Humboldt y Jorge Luis Ceballos del IDEAM enfatizaron que la selección de la cuenca del Rio Claro como sitio para la implementación de este piloto obedece a la amplia experiencia acumulada en la investigación y monitoreo de largo plazo en esta cuenca, dónde coinciden iniciativas de múltiples entidades para el seguimiento de la dinámica del clima, glaciares, hidrología, carbono, biomasa, biodiversidad, uso de la tierra y modos de vida de la población local.

Esto constituye una oportunidad única para la generación de un sistema integrado de monitoreo con un enfoque de manejo adaptativo, que permitirá evaluar el impacto de los cambios en el contexto político-económico y el cambio global sobre la biodiversidad, los servicios ecosistémicos y las condiciones de vida de la población, aportando insumos para la planificación territorial, la adaptación al cambio climático y la restauración ecológica. Natialia Norden (Instituto Humboldt) indicó que esto es particularmente importante en el contexto actual en que la Ley 1930 del 2018, también conocida como Ley de Páramos, establece la necesidad de promover planes de monitoreo en los complejos de páramo del país con la participación activa de la población local y de generar información que apoye el proceso de reconversión hacia estrategias de uso de la tierra de bajo impacto en la alta montaña.

El trabajo estuvo marcado por el entusiasmo con el que este equipo de trabajo asume el desafío de proponer una mirada integral y transdisiciplinaria de estos paisajes únicos de la alta montaña tropical, evaluar los aportes que los procesos de monitoreo de largo plazo han generado hasta la fecha, identificar vacíos y necesidades para promover un enfoque más integral; pero sobre todo, para promover la participación y apropiación efectiva de las instituciones y actores comunitarios en la zona, de forma que aporte a la conservación del territorio desde procesos de gobernanza basados en el acceso equitativo al conocimiento, y que genere una estructura institucional y social sólida para garantizar la sostenibilidad en el tiempo de la propuesta de monitoreo en este y otros territorios de la alta montaña Colombiana y su eventual réplica en otros países de los Andes.

 

[1] El Programa Bosques Andinos es una iniciativa implementada en los países andinos, que forma parte del Programa Global de Cambio Climático y Medio Ambiente de la Cooperación Suiza COSUDE, y es facilitado por el consorcio Helvetas Perú – CONDESAN.

[2] El Programa de Adaptación al Cambio Climático en Montañas es una iniciativa financiada por COSUDE, que se implementa en 4 zonas montañosas del mundo: Himalayas, Cáucaso, África del Este y Andes. Busca aumentar la resiliencia y la capacidad de adaptación al cambio climático de comunidades de montaña y los ecosistemas, mejorando el conocimiento y su transferencia a través de plataformas de diálogo ciencia-política para informar la toma de decisiones en procesos nacionales, regionales y globales. CONDESAN es el socio implementador del Programa en los Andes.