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Para Federico Carvajal, ciudadano de 36 años, originario del cantón Alausí, vestir un uniforme de brigadista comunitario para el manejo del fuego no significa simplemente llevar una prenda de trabajo. Para él, representa un sueño cumplido que nació durante su juventud: servir a su comunidad y estar preparado para ayudar cuando más lo necesiten.
Desde joven, Federico nos contó que tuvo la aspiración de pertenecer al cuerpo de bomberos. Incluso llegó a presentar su carpeta y postularse en busca de una oportunidad para cumplir ese propósito. Aunque la vida tomó diferentes caminos para él, con el tiempo encontró una nueva oportunidad para acercarse a ese sueño.
En el mes de marzo de 2026, Federico participó durante tres días de un proceso de formación de la primera brigada comunitaria para el manejo del fuego (BRICOM) de Chimborazo, junto con otros 27 representantes de las comunidades de Ozogoche Alto, Chipcha, Pomacocha y Totoras Cucho, ubicados en el Parque Nacional Sangay y su zona de amortiguamiento en la parroquia Achupallas.



Fotografía: Proyecto SEAP Parques para la Vida
Federico desde joven sintió interés por actividades relacionadas con el servicio y la ayuda a los demás. Con el tiempo, ese interés lo llevó a buscar oportunidades para capacitarse. Es por eso, cuando conoció la posibilidad de formarse como brigadista para el Manejo Integral del Fuego, no lo dudó. “Al momento que yo me enteré de que prácticamente pertenezco a los bomberos, también me gustó mucho y me ayuda muchísimo para seguirme capacitando como brigadista”, cuenta Federico.
Para él, aprender nuevas habilidades no solamente significa adquirir conocimientos. También representa una oportunidad para estar preparado cuando su comunidad lo necesite.
Las y los brigadistas comunitarios constituyen una primera línea de respuesta local frente al fuego. Su preparación contribuye a prevenir incendios forestales, proteger a sus comunidades y reducir la presión sobre ecosistemas naturales frágiles y relevantes como el páramo del Parque Nacional Sangay y su zona de amortiguamiento.
La formación para el manejo integral del fuego fortaleció las capacidades locales y la resiliencia de cuatro comunidades de Chimborazo, zona de intervención del Proyecto SEAP Parques para la Vida, promoviendo una gestión sostenible del territorio y contribuyendo a disminuir los riesgos asociados a los incendios forestales.
El compromiso de Federico con el entorno natural nació en excursiones realizadas en las montañas, que aprendió a desarrollar un respeto y admiración por los ecosistemas. Una enseñanza tan simple como vital que se convirtió en su bandera diaria para la correcta gestión de los residuos y el cuidado del suelo en Alausí.
«Cuidar la naturaleza creo que desde años atrás lo vengo haciendo. He aprendido mucho al pasar del tiempo; hoy por hoy, basura que encuentro, basura que guardo y recojo», relata Federico. Esta disciplina no la guarda solo para sí mismo, pues procura inculcar esa misma responsabilidad ambiental en cada eslabón de su comunidad, compartiendo el mensaje de no dejar basura tirada en las montañas ni en el piso.
Actualmente Federico trabaja como guardia municipal del GADM de Alausí; y junto a sus compañeros pertenecen a la primera Brigada Comunitaria para el Manejo Integral del Fuego (BRICOM) de Chimborazo, convirtiéndose en los primeros en capacitarse y fortalecer sus conocimientos técnicos para enfrentar contingencias, lo que generó un espíritu de pertenencia con este grupo comprometido y revitalizó su espíritu de superación personal. La conformación de la BRICOM contó con el liderazgo del Ministerio del Ambiente y Energía a través de la Dirección de Bosques, el Parque Nacional Sangay con el apoyo de personal del Parque Nacional Llanganates y la Reserva de Producción de Fauna Chimborazo, sumado al apoyo del GAD Municipal de Alausí. Esta iniciativa forma parte de la ejecución del Proyecto SEAP Parques para la Vida, el cual proveyó de herramientas, indumentaria de protección personal y la logística para el desarrollo de esta formación.



Fotografía: Proyecto SEAP Parques para la Vida
Hoy, nos encontramos nuevamente con Federico, que participó en la develación y entrega de un mural artístico al GAD Municipal de Alausí por parte del Ministerio del Ambiente y Energía a través del proyecto SEAP Parques para la Vida. El mural representa un homenaje a la biodiversidad, la identidad cultural, pero sobre todo a las comunidades que son guardianes de los páramos, rindiendo homenaje a la riqueza natural de la zona y al incansable trabajo de la BRICOM en el cuidado del entorno.
En sus colores y formas se plasma la riqueza natural de la flora y fauna del Parque Nacional Sangay, así como la identidad cultural del cantón Alausí y la parroquia de Achupallas.


Fotografía: Giovanny Cevallos – CONDESAN
Federico nos comenta que se siente muy feliz de ver representada a la BRICOM en este espacio, como una manera de reconocer el trabajo de quienes, desde las comunidades, contribuyen al cuidado de la naturaleza de manera voluntaria.
El mural nos recuerda que proteger la naturaleza y visibilizar la labor de los brigadistas comunitarios también fortalece la cultura, la cohesión social y las oportunidades para las familias y emprendimientos locales de la zona.

Fotografía: Giovanny Cevallos – CONDESAN
Federico Carvajal no solamente aprendió a enfrentar el fuego. Aprendió que proteger un territorio comienza mucho antes de una emergencia: comienza cuando una persona decide involucrarse, aprender y ponerse al servicio de los demás.
El proyecto SEAP Parques para la Vida es liderado por el Ministerio de Ambiente y Energía, cuenta con la implementación y asistencia técnica de la FAO, el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial GEF y es ejecutado por el CONDESAN.
Elaborado por:
- Giovanny Cevallos, Especialista de Comunicación y Gestión del Conocimiento
- Verónica Quitigüiña, Coordinadora del Proyecto SEAP Parques para la Vida





